JOAQUÍN MASMITJÁ, ES EL FUNDADOR DE LAS MISIONERAS CORAZÓN DE MARIA QUE NACIO EN 1808 EL 29 DE DICIEMBRE y fundo la congregación el 1 de julio el 1848 Y LAS BEATAS FRADERA Son tres hermanas Misioneras Corazón de María que fueron Beatificadas el 28 de octubre de 2007 con otros muchos mártires de España.-
viernes, 20 de junio de 2014
jueves, 12 de diciembre de 2013
monolito el 27 de septiembre
El pasado 27 de septiembre , al visitar el Monolito, lugar del Martirio de las hermanas Carmen, Rosa y Magdalena , beatas y mártires, encontramos que había daañado el Monolito. , Ya se reparó. Si alguna va a visitarlo y encuentra alguna anomalia, por favor, avisen a la Curia
jueves, 28 de noviembre de 2013
El pasado domingo 17 de noviembre celebro el Sr Obispo, Mons. Francesc Pardo la Eucaristía en la Parroquia de San Miquel de Palau-Sacosta de Girona, con motivo de la dedicación del altar mayor y el altar de la Capilla del Santísimo.
Tuvimos la alegría de que en el altar pusieron las reliquias de las hermanas Beatas Carmen, Rosa y Magdalena.
Por todo ello damos gracias al Señor
domingo, 18 de agosto de 2013
domingo, 23 de junio de 2013
JOAQUÍN MASMITJÀ, COMUNICADOR DE FE
Joaquín
Masmitjá fue un hombre que vivió intensamente su fe en la escucha atenta de
cuanto Dios mismo le comunicaba. Él sabía que Dios le amaba y así fue
transmitiendo su familiaridad con Jesús, su Evangelio, su pasión por el
proyecto de salvación. Su método fue el de la sencillez y la humildad.
Comunicar la fe, nos dirá San
Pablo, no significa llevarse a sí mismo, sino decir abierta y públicamente lo
que se ha visto y oído en el encuentro con Cristo, lo que se ha experimentado
en su existencia ya transformada por ese encuentro: es llevar a ese Jesús que
siente presente en sí y se ha convertido en la verdadera orientación de su
vida, para que todos comprendan que Él, Jesús, es necesario para el mundo y
decisivo para la libertad de cada hombre.
Joaquín Masmitjá, como el
Apóstol, no se conformó con proclamar palabras, sino que involucró toda su
existencia en la gran obra de la fe. Sabía que para hablar de Dios es necesario
darle espacio, en la confianza de que es Él quien actúa en nuestra debilidad.
Hoy, nosotros, también, debemos
hacerle espacio a Dios sin miedo, con sencillez y alegría, en la convicción
profunda de que cuánto más le situemos a Él en el centro, y no a nosotros, más
fructífera será nuestra comunicación. Y esto vale, también, para las
comunidades cristianas, para nuestras fa-milias, que están llamadas a mostrar
la acción trans-formadora de la gracia de Dios, superando indivi-dualismos,
cerra-zones, egoísmos, indiferencia, y viviendo el amor de Dios en las relaciones
cotidia-nas.
(cf. Catequesis de Benedicto
XVI)
miércoles, 22 de agosto de 2012
El 26 de agosto de 2012 celebraremos la Pascua de nuestro Fundador. Queremos reconocer una vez más el legado que dejó Joaquín Masmitjá. Él supo dar respuesta a las necesidades de su tiempo.
Su finura espiritual y su atención a la vida, le llevo a conocer la problemática de su época. Se deja afectar por ella, lejos de paralizarse, ante las dificultades o contradicciones, pone manos a la obra para buscar y encontrar respuestas.
"Las contradicciones purifican la obra"
Hoy, también ponemos en sus manos su obra y le pedimos seamos fieles a nuestros orígenes y sepamos aplicarlos en nuestro mundo hoy.
Su finura espiritual y su atención a la vida, le llevo a conocer la problemática de su época. Se deja afectar por ella, lejos de paralizarse, ante las dificultades o contradicciones, pone manos a la obra para buscar y encontrar respuestas.
"Las contradicciones purifican la obra"
Hoy, también ponemos en sus manos su obra y le pedimos seamos fieles a nuestros orígenes y sepamos aplicarlos en nuestro mundo hoy.
martes, 12 de junio de 2012
MASMITJÁ HOMBRE SENCILLO
Todos
los grandes hombres han sido sencillos y humildes, nobles y trabajadores,
bondadosos y modestos. Así fue Joaquín Masmitjá, hombre sencillo, trabajador y
mente clarividente.
Supo
llegar a los corazones que con él se encontraron. Vivió de prisa, siempre lleno
de múltiples ocupaciones eclesiales, tomándose en serio hasta las cosas más
nimias. En todas ellas puso su mensaje de amor y de fidelidad, pues de ambos
valores fue un depósito inagotable del que, no sólo se surtió él mismo, sino
que alimentó a cuantos a él acudieron en busca de luz. El rasgo más significativo
de su actividad fue la amabilidad con la que procedía y que le ganaba infaliblemente
la simpatía de todos.

Lo que no dejó
consignado en escritos sistemáticos y teológicos, aunque era culto y fino
pensador por su formación enciclopédica, lo supo plasmar en las acciones de
cada día. Todo lo que hacía se orientaban a la ayuda al prójimo, con espíritu
de servicio y con el entusiasmo de su sacerdocio vivido en plenitud. En esa
actitud es donde diseñó espontáneamente
su vida espiritual y apostólica.
Miles de cartas salieron
de su pluma familiar, expresiva y afectuosa. Gracias a ellas conocemos lo más
hondo de su mente ordenada y serena. Todas llevan el mensaje cotidiano de la
tranquilidad y de la disponibilidad, rasgos que le definían. Atrapado en la tarea curial de la Diócesis, no pudo escaparse de muchas
limitaciones que estorbaron sus empresas educadoras, pero supo hacer de la
misma burocracia una forma de apostolado eclesial.
Siempre confiado en María, Madre
de Dios, a la que encomendaba todas sus obras:
“El
Señor por intercesión de la Santísima
Madre nos dirigirá para que todo salga
bien”.
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