miércoles, 29 de octubre de 2008

domingo, 7 de septiembre de 2008



Testimonios de paz en tiempos difíciles (Carmen, Rosa y Magdalena Fradera i Ferragutcasas), un libro de Roser Garriga i Trullols i Mercè Bañeras y Planas. Editorial Mediterránia.

Una aproximación a la vida y al martirio de las tres eligiosas Misioneras del Cor azón de María, nacidas en Riudarenas, asesinadas a Lloret de Mar al inicio de la Guerra Civil, nos permite situar en el exacto contexto aquel estallido de violencia que actualmente los historiadores admiten que se habia planificado y la generosa disposición de las tres religiosas al entregarse a los verdugos para evitar represalias a su familia y otras personas.

sábado, 12 de julio de 2008

miércoles, 23 de abril de 2008

BENDICIÓN DE RAMOS- CATEDRAL DE GIRONA

Celebración en Girona-Catedral

El 11 de noviembre en la Catedral de Girona se celebro la ACCIÓN DE GRACIAS presidida por el Sr. Obispo Mn. Carles Soler i Perdigo con todos los Párrocos de los lugares de nacimiento de los Mártires de la Diócesis de Girona.

lunes, 24 de marzo de 2008


Con las Beatas Carmen, Rosa y Magdalena vamos haciendo camino. Por ellas pedimos siga derramando sus dones el Señor.

lunes, 18 de febrero de 2008

ACCIÓN DE GRACIAS EN OLOT

Que privilegio estar aquí, junto a esta Capilla del P. Fundador y de las hermanas Fradera.
En esta Casa, en esta Iglesia…
Todo aquí nos remite a raíces.

Dejémonos contagiar por la fuente Fundacional.
Que el estar aquí sea para todas un impulso renovador, un impulso motivador en nuestro llamado, fortalecido con otros llamados.
Hago referencia a la palabra de Jesús en el encuentro de con Natanael cuando le dice: ¡Maestro, tú eres el Hijo de Dios!.. y Jesús le responde. Tu crees porque te he dicho que te vi… pues yo te digo: Verás cosas mayores que éstas.
Sin duda , el Señor quiso mostrar a Carmen, Rosa y Magdalena
esas cosas mayores desde siempre.

Hemos hecho nuestro el dolor de ellas, su fidelidad en el camino hacia la cruz.
El martirio es un don inmenso y Dios nos ha querido visitar con ese don en estas tres hermanas: hermanas nuestras.

Que sepamos reconocer hoy los llamados que Jesús nos hace.
Que sepamos vivir la fidelidad consecuente desde esos signos que Dios hoy nos va mostrando .
Que caminemos por la vida sin evadirnos de esas cosas mayores que el Señor, hoy también a nosotras nos quiere mostrar.
Que tengamos la Valentía de ayudarnos a ver esas cosas mayores al interior de MCM, para ser auténticamente fieles y, también, para VER el mundo con toda su complejidad
Seamos mujeres sencillas, de simplicidad espiritual, descompliquémonos, que ya el mundo esta demasiado convulsionado y hemos de ser un aporte positivo
que avanza hacia una fraternidad universal.
y desde ahí con un potencial enorme para dejarnos evangelizar y Evangelizar
y en definitiva convertirnos.
Que la Beatificación de Carmén, Rosa y Magdalena produzca en nosotras ese entusiasmo y encanto que como Vida Religiosa estamos llamadas a vivir, esparciendo en lo que hacemos y vivimos esas semillas de paz, reconciliación, misericordia y justicia que tanta falta hace en todos los lugares donde la gracia de Dios hoy permite que estemos presente.
Las invito a vivir esta celebración con alegría y esperanza y que regresemos a nuestras comunidades dispuestas a trasmitirla.

sábado, 16 de febrero de 2008

VOSOTRAS SOIS LA LUZ DEL MUNDO

Se ha elegido como lema para esta beatificación unas palabras del Señor recogidas en el Evangelio de San Mateo: «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14). Como declara el Concilio Vaticano II al comienzo de su Constitución sobre la Iglesia, Jesucristo es la luz de las gentes[1]; esa luz se refleja a lo largo de los siglos en el rostro de la Iglesia y hoy, de manera especial, resplandece en los mártires cuya memoria estamos celebrando. Jesucristo es la luz del mundo (Jn 1, 5-9), que alumbra nuestras inteligencias para que, conociendo la verdad, vivamos de acuerdo con nuestra dignidad de personas humanas y de hijos de Dios y seamos también nosotros luz del mundo que alumbra a todos los hombres con el testimonio de una vida vivida en plena coherencia con la fe que profesamos.
Se ha elegido como lema para esta beatificación unas palabras del Señor recogidas en el Evangelio de San Mateo: «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14). Como declara el Concilio Vaticano II al comienzo de su Constitución sobre la Iglesia, Jesucristo es la luz de las gentes[1]; esa luz se refleja a lo largo de los siglos en el rostro de la Iglesia y hoy, de manera especial, resplandece en los mártires cuya memoria estamos celebrando. Jesucristo es la luz del mundo (Jn 1, 5-9), que alumbra nuestras inteligencias para que, conociendo la verdad, vivamos de acuerdo con nuestra dignidad de personas humanas y de hijos de Dios y seamos también nosotros luz del mundo que alumbra a todos los hombres con el testimonio de una vida vivida en plena coherencia con la fe que profesamos.